Noticia

Preguntas al Padre

El maestro Gustavo Maldino dirigiendo el Coro de Cámara en  la Iglesia de la Compañía de Jesús / Foto Sergio Chalub

Unos minutos antes de las 17, la Iglesia de la Compañía de Jesús, en la ciudad de Córdoba, adopta la forma de un escenario magnífico. Gustavo Maldino, uno de los más reputados directores de coro de Argentina, llega a la sede espiritual de la orden  fundada por Ignacio de Loyola para encargarse de los aprestos finales antes de la llegada de los miembros de coro. Está por comenzar uno de los últimos ensayos en vísperas de la función con motivo de la Pascua, y el maestro recibe a Clásica Córdoba en la sacristía del templo.

György Deák-Bárdos es un compositor y director de coro húngaro, autor de varias obras de inspiración religiosa. Nace en 1905 y muere en 1991. En 1933 escribe quizá su pieza más popular, la canción Eli Eli, que forma parte de la suite Parasceve, dedicada al Viernes Santo. Los cantos que componen esta suite están integrados por textos de los evangelios de San Mateo y San Juan.

El Coro de Cámara de la Provincia interpreta la suite completa de Deák-Bárdos este miércoles 12, a las 19, en la Iglesia de la Compañía de Jesús -Trejo esquina Caseros-. La entrada es libre y gratuita.

Las voces del coro adquieren una dimensión extraordinaria dentro del templo, cuya ornamentación e imágenes encienden el espíritu de la fe.

Dentro de la música coral, la obra está en el catálogo de las mejores piezas religiosas del siglo XX. En esta oportunidad, el locutor Mario Luna participa dentro de la estructura musical con la lectura de los fragmentos de dichos evangelios. Si la música religiosa es un mensaje que tiende puentes entre el ser de carne y hueso y Dios, ésta es una bella ocasión para atreverse a transitar ese camino, más allá de cualquier credo.

Uno de los puntos culminantes de las canciones es aquel en el que Jesús, en los momentos postreros de su existencia, exclama en arameo con voz fuerte: “Eli, Eli, lamma Sabacthani; Dios mío, Dios mío, ¿Porqué me has abandonado?”

La suite está centrada en los momentos finales de Jesús en la tierra. El texto del Himno de las vanidades del mundo, por caso, se pregunta por qué el ser humano persigue cosas banales, mundanas y pasajeras, “como inquiriendo al pueblo por no ayudar a Jesús y, en cambio, alentar su crucifixión. En definitiva, el texto se interroga acerca de las razones por las que los seres humanos persiguen glorias pasajeras en vez de ir tras cosas trascendentes”, reflexiona el maestro Maldino.

Como si meditara cada palabra antes de darle una voz, el maestro Maldino, cooncluye: “Es una obra intensa, bella, en un lenguaje tonal y modal, tiene reminiscencias antiguas, es muy expresiva, dramática, especial para celebrar Semana Santa”.

Sin comentarios

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.