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Córdoba juvenil y sinfónica

Transparente y seguro, el solista de contrabajo tuvo una actuación descollante junto a la Orquesta Académica Juvenil del Teatro del Libertador / Foto Sergio Chalub

Entre el domingo y el martes, pasaron por la escena musical dos de las más jóvenes expresiones orquestales de la ciudad de Córdoba: en primer lugar la Orquesta Sinfónica Alberto Ginastera, en el Centro Cultural Córdoba, luego la Orquesta Académica Juvenil, en el Teatro del Libertador San Martín.

En una nota anterior reseñamos la actuación de la primera, anoche asistimos a la sala Francisco Tamburini atraídos por el programa de la agrupación que dirige el maestro Finlay Ferguson.

El programa comenzó con una obra del notable compositor estadounidense Steve Reich para el más elemental instrumento, los palitos de madera. Antes de la aparición de los intérpretes, unas partituras distribuidas en semicírculo sobre el piso del escenario despertaban curiosidad. La incógnita quedó aclarada cuando los intérpretes entraron a escena, se sentaron el piso del escenario con las piernas cruzadas, y comenzaron a tocar. Santiago Tonda, Rodrigo Martínez, Paz Lo Cascio, Joaquín Luna e Ignacio Franco fueron los intérpretes.

Seguidamente un ensamble de percusión quebró la naturaleza elemental del pasaje anterior y dio paso a una potente obra titulada Shi Shi Kagura, de Hiroaki Kataoba. Los músicos desplegaron con solvencia y entusiasmo el enorme caudal rítmico de la percusión contenido en esta pieza.

La página orquestal llegó con uno de los puntos fuertes de la propuesta. La Orquesta Académica Juvenil acompañó al solista Iván Nakapelyukh en el Concierto para contrabajo y orquesta en fa sostenido menor, Op. 3, del compositor y contrabajista ruso Sergei Koussevitzky. El solista nació en Ucrania en 1993. Iván ingresó al mundo sinfónico de Argentina precisamente en la Orquesta Académica Juvenil, de la mano de Finlay Ferguson. El contrabajista tuvo un notable desempeño, reconocido en la calidez del público.

Al finalizar la función, la orquesta académica demostró su mejor expresión de espíritu de cuerpo en la Sinfonía N. 3 en fa menor, Irlandesa, de Charles Villiers Stanford.

Como para sumar un antecedente más al acontecer de las orquestas jóvenes locales, la Camerata Académica de Córdoba, que dirige Marcelo Conca, acompañó el fin de semana pasado a los tenores Luis Lima y Darío Volonté con la mezzosoprano Vera Cirkovic.

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