Cita Directa

Creatividad y gestión en función de la orquesta

Esta temporada que se va, deja un balance muy favorable en la memoria de la Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de Tucumán. El fondo con lo recaudado en boletería superó el presupuesto anual asignado y el excedente fue invertido en materiales de trabajo. La orquesta concretó una diversidad de programas muy atractivos, elaborados con el objetivo de conformar a melómanos y ganar nuevos públicos.

Su director, el maestro Roberto Buffo, se presenta este domingo 26, a las 18, en el Paseo del Buen Pastor, Hipólito Yrigoyen 325, en una nueva fecha del Club del Piano con entrada libre y gratuita. Antes de su presentación en Córdoba, el pianista y director musical mantuvo una entrevista con Clásica Córdoba. Su declaraciones arroja interesantes testimonios acerca de la función de la orquesta tucumana y el importante papel que la agrupación ocupa en la vida cultural del Jardín de la República.

– En distintas notas periodísticas se ha valorado la creatividad de los programas de la OSUNT en la elaboración de los programas ¿Esto responde a una política destinada a la renovación de públicos?
– Sin dudas que sí. La orquesta es la cara más visible de la actividad cultural generada desde la universidad hacia la comunidad. Llevar adelante una temporada de conciertos abarcativa, que incluya desde el melómano más instruido con oído entrenado hasta el público que va sólo a los conciertos de música popular, es una tarea esencial de la orquesta. Ganar nuevos públicos para las orquestas es perentorio en los tiempo que nos toca vivir y es, además, un fenómeno que se da en todo el mundo. En ese sentido, uno de los aportes más significativos de mi parte fue la introducción de los conciertos Multimediales, donde la música es acompañada por un componente audiovisual ya sean danzas o proyecciones. Otro aspecto en este sentido está reflejado en los conciertos Temáticos, es decir, que siguen una línea argumental, como por ejemplo, Tres Sinfonías, Tres Siglos, Música del Mar Mediterráneo; Festival Tchaikovsky; y Celebración de la Música Argentina, son algunos de los programas realizados. Pero el programa más destacado es el llamado Concierto Pop de Primavera, que lleva 12 ediciones. Se realizaron cinco funciones a sala repleta.

– Usted asume la dirección del cuerpo artístico en 2015 ¿Con qué objetivos asumió? ¿Cuál fue su mensaje a los miembros de la orquesta?
– En realidad, reasumí la dirección de la orquesta en 2015, pues ya la había dirigido en el período 2004-2009. Dirigió dos años en Chaco y los restantes estuve no trabajé como músico. Me dediqué a la actividad agrícola de mi familia, porque también soy Ingeniero Agrónomo y Farmacéutico. En esos años sin trabajo como músico, aproveché para concluir una tarea postergada y obtuve el doctorado en Musicología en la Universidad Católica Argentina con una tesis sobre la música orquestal de Alberto Williams, el compositor argentino injustamente olvidado. Entonces, la orquesta de la UNT me conocía muy bien y sabía cuál es mi filosofía de trabajo y apertura programática. Me gané el voto de la orquesta.

– ¿Cómo evalúa la temporada 2017 de la OSUNT y qué puntos podría adelantar para la temporada 2018?
– Esta fue una temporada brillante de la orquesta. Logramos autofinanciarla, es decir, lo que se recaudó con entradas superó con creces el costo operativo de los conciertos, y con el dinero remanente compramos instrumentos, atriles, luces de atril y otros artículos. No soy de los que se quedan esperando que el Estado provea de lo necesario para funcionar. Yo me formé como director de orquesta en Estados Unidos, donde las orquestas son ONG que sino consiguen fondos, auspicios, literalmente desaparecen.

Este año, hicimos un concierto de rock sinfónico con la música de Gustavo Ceratti, y el concierto La Sinfónica y los Dibujitos con funciones nocturnas agotadas y 16 actuaciones más por la mañana para las escuelas en el Teatro Alberdi, la sala de la orquesta. Entre otros programas, hicimos una función de ballet y en diciembre terminamos el año con Carmina Burana junto los coros de la universidad, solistas y el ballet Bajo Jardín. El año que viene la orquesta cumple 70 años, motivo para tirar la casa por la ventana. Nos visitarán solistas internacionales y también tocarán nuestros solistas.

– ¿Qué puede decirnos acerca de la Fundación Cristian Zarb, recientemente abierta en Tucumán?
– Cristian Zarb fue cornista de la orquesta, prematuramente fallecido en 2016. Su esposa, Carla Aguilera de Zarb, cellista de la orquesta, estableció la fundación para la promoción de la música de cámara en Tucumán y para ayudar a jóvenes músicos de bajo recursos con sus estudios. Yo colaboro como pianista ya que soy un fanático de la música de cámara.

– Con relación al ciclo El Club del Piano ¿Cuál es su opinión de esta iniciativa?
– Es una excelente iniciativa. El recital de piano es una especie en extinción en el mundo, lo cual es imperdonable e inaceptable porque hay una enormidad de repertorio para piano solo y una excelsa calidad artística. Del Barroco al Siglo XX, los compositores no han dejado nunca de escribir para piano solista y es nuestra responsabilidad, los instrumentistas, mantener el repertorio vivo.

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