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Falla y el latir de sus macillos


El pianista español, Alberto Rosado, encantado con su visita a Córdoba / Clásica Córdoba
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Para el intérprete, Alberto Rosado, como para el compositor, José Manuel López López, ambos nacidos en España, el destierro de Manuel de Falla resulta desgarrador, más aún luego de visitar la casa que el autor de “El amor brujo” habitó en Alta Gracia, desde fines de 1942 hasta su muerte, el 14 de noviembre de 1946.

El chalet “Los Espinillos” alberga hoy el Museo Manuel de Falla. La casa es digna del aprecio de la comunidad y su conservación depende del gobierno de Alta Gracia.

Casi sin descanso, luego de asistir al ensayo del concierto nocturno, los músicos y el director, Hadrian Avila Arzuza, viajaron hacia la ciudad cabecera del valle de Paravachasca.

Prácticamente, «Los Espinillos» es un sitio de visita obligada para los músicos españoles que llegan a esta parte del mundo, como Rosado y López López, quienes participaron del concierto “Homenaje a Manuel de Falla”, realizado por la Orquesta Sinfónica de Córdoba con dirección de Avila Arzuza, en el marco del VIII Congreso Internacional de la Lengua Española.

Vivencias positivas

“Fue un momento mágico y tuve ocasión de tocar el piano en el que el maestro compuso parte de “Atlántida”, su obra inconclusa”, dice Alberto Rosado en una charla informal, no pautada, momentos antes del concierto del miércoles (27) en el Teatro del Libertador.

“Muchas veces se nos cae el alma cuando pensamos que uno de nuestros mejores compositores tuvo que exiliarse, tiene un punto de lamento, de tristeza, pero cuando vi su entorno, la casa, ese sitio maravilloso, pensé que Falla murió entre amigos, la gente aún hoy habla de él como “El Maestro”, la visita me reconcilió con esa idea de que Falla murió lejos de España, murió en un sitio querido y con los suyos”, dice el pianista.

Alberto Rosado interpretó el “Concierto para piano y orquesta”, de José Manuel López López y, por primera vez en su carrera, “Noches en los jardines de España”, de Manuel de Falla.

En cuanto a la experiencia junto a la Orquesta Sinfónica de Córdoba, Rosado califica como “super positiva”. Desde el primer ensayo «percibí pulcritud, seriedad y una energía que no se ve tan fácilmente en muchas orquestas”, agrega.

Manuel de Falla dirigió la Orquesta Sinfónica de Córdoba en mayo de 1940, en una función a beneficio que fue considerada, en su momento, como el acontecimiento de la temporada.


El compositor José Manuel López López compartió la emoción de visitar el chalet «Los Espinillos» / Clásica Córdoba
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Otra destacada visita en la cumbre de la lengua española, es el compositor José Manuel López López, cuyo “Concierto para piano y orquesta”, de estética contemporánea, fue uno de los atractivos del programa. Un programa que además contó con “El llanto de las sierras”, de Juan José Castro, “Dimi chi fosti”, del compositor cordobés Juan Carlos Tolosa, “Tríadas para orquesta”, de Horacio Vaggione, nacido en Molde, Córdoba, y cerró con “Noches en los jardines de España”, de Falla.

Respecto a la visita a la casa del compositor gaditano, López López manifiesta que vivió la experiencia con “una inmensa emoción y una profunda tristeza, por una parte, al ver que un músico como Falla tuvo que exiliarse de su país por la dictadura, y por otra, la emoción de ver cómo fue acogido aquí y la veneración que se le tiene en Córdoba”.

Partículas musicales

El “Concierto para piano y orquesta” de López López es una obra escrita por encargo de Radio France en coproducción con el Festival de Música de Canarias, estrenada en 2011.

“Es una obra importante en mi catálogo, porque he intentado llegar a las máximas consecuencias de una profundización que he realizado desde hace muchos años en el tratamiento del sonido, y en cómo moverme en dimensiones temporales que no son las habituales”, comenta el compositor.

“Así como en la ciencia se habla de las conexiones entre protones y electrones, en la música también se pueden buscar esas conexiones microscópicas del sonido y eso he intentado hacer en esta obra, pero así como establezco relaciones entre lo microscópico también he representado lo macroscópico, como si los sonidos fueran protones y electrones moviéndose en el escenario”, grafica el compositor.

José Manuel López López ponderó, además, las obras de “queridos colega como Juan Carlos Tolosa y Horacio Vaggione, quien ha sido un importante maestro para mí”, concluye.

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