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Naturaleza y condición humana

Carlos Nazaro (foto 4) nació en San Salvador de Jujuy. Hace unos años se estableció en Córdoba para estudiar música y obtuvo los títulos de profesor y de licenciado en Composición en la en la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Córdoba; tiene 35 años de edad. El martes 24 pasado, pudo escuchar el primer estreno de una obra sinfónica de su autoría, que se titula El mar de Ansenuza, poema sinfónico.

En la segunda presentación de la temporada de la Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de Córdoba, Nazaro tuvo la ocasión de transitar una singular experiencia, que lo tuvo como público y miembro de la orquesta a la que pertenece.

Al joven compositor se lo vio francamente entusiasmado momentos antes del inicio de la función, en parte por la ansiedad de la primera audición, en parte porque Carlos Nazaro es el Archivista de la sinfónica universitaria y estaba en funciones.

Para quienes han tenido la oportunidad de estar en la Laguna Mar Chiquita, ubicada en el noreste de la provincia de Córdoba, hay una mezcla de sensaciones de extrañeza y asombro al contemplar el lago natural. Nazaro parece haber descifrado ese estado de éxtasis e incertidumbre que el horizonte perfecto, el movimiento del agua y el entorno provocan en el ánimo. El poema sinfónico es simple, profundo, como el mismo entorno que motivó su partitura.

De un motivo ligado a la naturaleza y sus manifestaciones sobre la Tierra, la orquesta dio paso a un tema de la condición humana con una estupenda interpretación de la Sinfonía Nro. 5 en mi menor, que Pyotr Ilyich Tchaikovsky escribió entre junio y agosto de 1888, hace 130 años.

El compositor ruso no estuvo muy convencido del logro alcanzado, cosa que dejó de manifiesto en cartas con su protectora, Nadezhda von Meck, con quien el compositor mantuvo una especie de amor epistolar.

La dinámica de la obra, formidable construcción, transcurre entre lo sombrío y la transparencia. El desempeño de la orquesta fue limpio, preciso. Las participaciones individuales y la masa orquestal se mostraron como miembros de un conjunto entrenado que logró conmover al auditorio.

Un dato que vale agregar sobre los conciertos de la orquesta, es que todas las funciones son con entrada libre y gratuita. 

La dirección general estuvo a cargo de Daniel Mazza, maestro titular de la Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de Córdoba. El maestro Mazza buscó la expresión esencial en la delicadeza del sonido y exigió el mayor rendimiento en los momentos más vigorosos de las partituras.

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