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Camino a la nueva normalidad

El retorno a ensayos y conciertos entusiasma a un grupo de artistas de nuestro país que se encuentran en Alemania.

Desde la ciudad de Frankfurt, el guitarrista cordobés, Max Balanowsky, cuenta que vuelve a dar un concierto después de varios meses sin contacto con el público. Se trata de un reencuentro doble, el primero será a las 19 y el segundo a las 20.30, este viernes 14, en la ciudad de Stuttgart, a unas dos horas y media de viaje.

Este concierto será junto a su compañero de fórmula, el flautista español, Víctor Loarces, en una parte del programa, y junto a la mezzosoprano Cecilia Fontaine, nacida en Córdoba, y el barítono, Matías Bocchio, nacido en La Pampa.

Varios días antes del concierto, las entradas están agotadas. Cecilia Fontaine tuvo la idea del programa a la carta, una idea que entusiasmó a la organización del Castillo Viejo de Stuttgart, el lugar del concierto.

El dúo instrumental que forman Loarces y Balanowsky abrirá la función, luego será el turno de Cecilia Fontaine y Matías Bocchio en un repertorio con acompañamiento de guitarra, para cerrar con el cuarteto en conjunto.

Mientras prepara su mudanza a la ciudad de Salzburgo, la tierra natal Mozart y de los grandes festivales musicales de verano, el joven concertista de guitarra detalla que el concierto tendrá lugar en el patio del Castillo Viejo de Stuttgart, cuyos orígenes se remontan al siglo X y en la actualidad es sede del Museo Nacional de Württemberg.

El momento de la preparación

«Los conciertos están volviendo en Alemania con salas llenas, aunque con la capacidad reducida, a menos de la mitad de la capacidad y teniendo en cuenta, desde luego, el distanciamiento, el uso de barbijo y lavado de manos», cuenta el músico cordobés.

Max estudia una maestría en guitarra con la destacada guitarrista argentina, María Isabel Siewers, profesora de guitarra en la Universidad de Artes Mozarteum de Salzburgo.

«El encuentro en el primer ensayo fue una fiesta -afirma-. Fue una jornada fuerte, empezamos a ensayar a las 15 cada uno por separado, como hasta a las 17.30, comenzamos el ensayo grupal a las 18 y terminamos a las 22, después los cuatro pudimos ir a comer pizza».

Para la mezzosoprano Cecilia Fontaine, esta oportunidad tiene el sabor de un privilegio, después de tanto tiempo sin el contacto el público.

«Cantar en público no es solamente hacer nuestro trabajo, para eso nos formamos y a eso nos dedicamos, también es compartir con colegas y encontrarse con el público, creo que vernos privados de esta posibilidad es sentir que nos privaran de una parte de nuestra profesión. Ahora disfrutamos del encuentro, de los ensayos, y estamos dispuestos a dejar todo en el escenario», reflexiona la cantante nacida en Córdoba que reside en Alemania.

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