Notas

Claridad en tiempos enredados

“Las alas del alma desafían las distancias”, afirma el guitarrista y compositor, Obi Homer, al hablar del estreno de El día que Erik Satie estuvo en las Sierras de Córdoba (Parte ll).

Desde Buenos Aires, donde Homer viajó para despedir los restos de su maestro, Manolo Juárez, quien falleció el pasado sábado 26 (julio) a los 83 años de edad, el músico dialogó con Clásica Córdoba acerca de la pieza que grabó junto a la Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de Córdoba.

El artista se siente fruto de esta tierra y por eso mismo se sabe heredero de una tradición ligada al folclore, que está impresa en su obra. «Hoy en día es muy difícil etiquetar a la música, así como nosotros mismos somos un crisol de influencias de la música italiana, árabe o española, hasta el tango ha dejado de ser la música de Buenos Aires para ser patrimonio de todos, de igual manera, es difícil ponerle una etiqueta a mi trabajo, aunque reconozco raíces folclóricas con influencias de armonías contemporáneas y los timbres orquestales de la música del Siglo 20, diría que es música argentina», argumenta el músico que nació en Córdoba, transitó su primera formación musical en el Instituto Domingo Zipoli, y a los 14 años de edad fijó residencia en Buenos Aires junto a su familia.

El día que Erik Satie estuvo en las Sierras de Córdoba (Parte ll) se desarrolla sobre un ritmo de vidala, lo que prepara el terreno para la observación profunda, entonces «la música se convierte en un canal para la expresión del alma», señala.

Homer imagina “cómo sería la vivencia de Satie admirando la belleza de nuestras sierras”. Para proyectar esa situación, el trabajo acude a un trabajo audiovisual a cargo de la doctora Margarita Chiaraviglio y el doctor Sergio Naretto, investigadores del Instituto de Diversidad y Ecología Animal (CONICET – UNC), realizado con la finalidad de difundir la biodiversidad natural y cultural en la región de Chancaní, al oeste de la provincia.

En los últimos cinco años, Obi Homer trabajó con integrantes de la Orquesta Sinfónica de Salta, además, interpretó su Suite folclórica junto a la Orquesta Sinfónica de Villa María, algo que repitió con la Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de Córdoba en 2019.

«Todo lo que he hecho tiene una impronta personal, antes como arreglador y en esta última etapa, en la que me estoy dedicando a los timbres y la paleta de colores que propone una orquesta sinfónica”, comenta Homer.

Admira a Erik Satie, también a los franceses Debussy y Ravel, aunque su mayor referente es el pianista argentino Waldo de los Ríos; «vivió en una época en la que los compositores fueron más reconocido en el exterior que en nuestro país, como Astor Piazzolla, acá escribió música de películas como Pampa salvaje, que son verdades pinturas compuestas con la impronta de los ritmos folclóricos, pero sin dejar de ser él mismo», comenta Homer.

Participaron en la grabación los músicos invitados Lucas Homer, en contrabajo, Abel Homer, en batería.

La dirección artística es del maestro Hadrian Avila Aruza, quien transita su segundo año como director de la orquesta universitaria en este «período pandémico» que lo tocó afrontar.

La realización y edición de video corresponde a Mateo Massanet, mientras que la mezcla de sonido es de Obi Homer. Cámaras del video de Obi Homer, Violeta Quintana y Hernán Coria.

Sergio Chalub

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