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El silencio es la distancia entre paisajes

Ella viene de una familia de músicos; su madre y su padre son profesionales de sólida carrera artística, y sus tres hermanos también se dedican a la música. El, en cambio, es la excepción en su familia ya que sus padres tienen ocupaciones muy diferentes a la música.

Valentina Merlo -soprano- egresa del Instituto Domingo Zipoli en Córdoba. Luego estudia en la Universidad Nacional de las Artes en Buenos Aires. Forma parte del Coro Polifónico Nacional durante varias temporadas, y tiene la oportunidad de cantar con el coro la Sinfonía N. 8 -“Sinfonía de los mil”- de Gustav Mahler, en el Teatro Colón; una experiencia que la cantante recuerda con admiración. Si las cosas se dan como ella espera, dentro de poco tiempo viajará a Suiza para aplicar a un importante concurso de perfeccionamiento en canto lírico.

Antes de elegir la carrera musical, Daniel Villegas -piano- sueña con estudiar los restos de los seres que habitaron la tierra desde tiempos inmemoriales. Sin embargo, a los 12 años de edad cambia de opinión y cambia la paleontología por la música. Quiere estudiar piano. Empieza por tocar un pequeño teclado, luego pasa a un teclado un poco más grande hasta que alcanza el piano que esperaba tocar. Al tiempo egresa del Conservatorio Provincial de Música Félix Tomás Garzón. Así se forjó “el músico de la familia”.

Paisajes en el silencio, sábado 17 a las 21, en el Aula Magna de  la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales -Vélez Sársfield 299-.

La joven intérprete Valentina Merlo, además, incursiona en el terreno de la canción como cantautora. Daniel Villegas, por su lado, suma piezas a su archivo de obras propias ya que avanza decididamente en el terreno de la composición. Compone una serie de música argentina de cámara, escribió una serie de cámara con poemas de Lilia Amesto, y la Orquesta Académica Juvenil del Teatro del Libertador estrena una obra orquestal -Una noche en la feria, poema sinfónico, que narra los sueños de un niño que una noche ingresa a un parque de diversiones abandonado-.

Los intérpretes confían en el poder del repertorio lírico de cámara para estimular el ejercicio de la introspección. Para eso los intérpretes proponen un paseo por estos Paisajes en el silencio. Auf einer burg, de Robert Schumann; la Nuit d’etolies, de Claude Debussy; L’invitation au voyage, de Henri Duparc; a Caminito, por Julián Aguirre; también Batti Batti, o bel Masetto, de la ópera Don Giovanni de Mozart, y Monica’s Waltz de la ópera The medium, de Gian Carlo Menotti, serán algunos de los momentos del programa elegido para estimular la mirada interna de los pensamientos y los sentimientos del auditorio.

El repertorio está organizado de manera tal que logra unidad musical y temática, ordenándose en función de los humores de cada pieza, del carácter, del estilo, ideas y emociones que éstas transmiten, con el objetivo de revalorizar el repertorio universal de cámara y de ópera para que el público tenga un acercamiento al mundo interior de los compositores y de los intérpretes.

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