Notas

Ritmos de América en un tiempo de reclusión

Una salsa y un huayno son los ritmos elegidos por organismos sinfónicos de la ciudad y la provincia para tocar en remoto, en un momento histórico en el que el aislamiento físico no les impide hacer lo que aman.

De pronto, todas y todos a casa. Bailarines, cantantes, instrumentistas, cualquier tipo de actividad de las artes interpretativas, se encontró ante el mismo escenario.

Las redes sociales se convirtieron en una sala de concierto y pusieron en un mismo orden de igualdad nunca imaginado a quienes se animan a mostrar sus progresos y a quien ostentan una carrera artística.

El aislamiento estableció una especie de plano de igualdad en el acceso a las artes interpretativas en el plano de las redes sociales, al menos. El consagrado y el novel se desplazaron (scrolearon, se diría en buen cordobés) en las pantallas táctiles de los teléfonos móviles de todo el mundo. El vecino del barrio y el solista de una orquesta mundialmente reconocida alguna vez cruzaron en el mismo rollo.

La Orquesta Filarmónica de Róterdam en sociedad con Senior Service, una organización de asistencia domiciliaria a personas de las tercera edad, elevó el grado de asombro con la grabación del «Himno a la alegría» de la novena sinfonía de Ludwing van Beethoven. Este trabajo alcanzó una gran repercusión especialmente en Europa, continente fuertemente golpeado por la enfermedad.

La Orquesta Sinfónica de Bogotá adhirió a un mensaje de esperanza y también grabó un remoto de «Colombia tierra querida» del maestro Lucho Bermúdez.

En el medio local, los conjuntos de vientos y percusión de la ciudad y la provincia concretaron cada uno por su lado dos excelentes trabajos de interpretación a distancia, gracias al aprovechamiento de las tecnologías de la comunicación y la información, que estaban latentes esperando su hora.

La Banda Sinfónica de la Provincia lanzó un resonante arreglo de la salsa «Ruperto Mena» del compositor colombiano Jairo Varela, fundador del grupo Niche, con un arreglo musical de Andrés Acosta, maestro que tuvo ocasión de dirigir la banda en calidad de invitado.

La Banda Sinfónica Municipal de Córdoba, dirigida por Pablo Almada, realizó una edición remota de excelente factura con «¡Detente!», un huayno del compositor Nicolás Massa, especialista en la interpretación en danzas tradicionales argentinas y ritmos latinoamericanos.

Las bandas de música estrechan vínculos con sus lugares de pertenencias. Las retretas o actuaciones en escenarios no convencionales, como se les llamaba «antes», ahora son las redes sociales.

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